sábado, 14 de marzo de 2015

SANTÍSIMO CRISTO DE LAS TRES CAIDAS DE TRIANA

SANTÍSIMO CRISTO DE LAS TRES CAIDAS

Realizada en madera policromada.
Se trata de una imagen para vestir esculpida en madera de cedro en 1595, de tamaño natural, pues mide, pese a estar con una rodilla en tierra, 114 cms de altura.


 El profesor Hernández Díaz gran conocedor de la imaginería procesional, resalta la similitud de rasgos y expresión de esta Imagen con la de Jesús Nazareno de la Capilla del mismo nombre de la localidad sevillana de Utrera, obra de Marcos Cabrera de 1597.

En el contrato con el escultor, hay quien dice que se especificaba “......que el misterio habrá de representar la tercera caída de Cristo en tierra, es decir, la novena estación del vía crucis”.

 Ha sido restaurado por Manuel Gutiérrez Reyes y Cano quien le sustituyó en 1894 la primitiva cabellera de pelo natural por otra de pasta de madera.




 En 1929 por Castillo Lastrucci y 1983 y 1989 por el imaginero sevillano Luís Álvarez Duarte, que realizó el actual cuerpo.





Muestra la rodilla derecha doblada en el suelo, mientras mantiene la izquierda flexionada. La mano derecha la pone en una pequeña peña, al tiempo que con la izquierda sujeta un brazo de la cruz. Ambas manos están esculpidas con gran detalle.
 Si se observan con detenimiento, se llega a la conclusión del profundo conocimiento que el escultor tenía del cuerpo humano. Son apreciables venas, nervios, tendones y ligamentos. No así los pies que se encuentran poco terminados.

 El rostro, de facciones muy correctas, presenta un aspecto de gran serenidad. Incita a la devoción.



 Mantiene la boca entreabierta, pudiéndose apreciar los dientes superiores. Ofrece una larga cabellera de la que un mechón oculta la oreja derecha, mientras que la izquierda la mantiene al descubierto.

 La corona de espinas forma parte del mismo bloque craneal. Dispone de bigote y barba bífida. Los ojos, tallados y policromados en madera, proporcionan una especial dulzura, mansedumbre y modestia.

 Sobre ellos, las cejas pintadas aparecen muy estilizadas. Ofrece un cuello estirado que deja ver los músculos flexores y rotadores. Se completa el Misterio, obra de Lastrucci, con el cirineo, la mujer de rodillas con un niño y un centurión a caballo.

EL REY Y SEÑOR DE TRIANA
Recibe culto en la Capilla de los Marineros



No hay comentarios:

Publicar un comentario