sábado, 4 de marzo de 2017

EXTRAORDINARIO VIA CRUCIS EN SALAMANCA

La imagen ha salido de la iglesia del Carmen hasta la Catedral Vieja, donde el obispo ha presidido el acto




 El Cristo del Amparo ha presidido este sábado el tradicional Vía Crucis de la Junta de Semana Santa, que con motivo de la celebración de su 75 aniversario ha tenido un carácter extraordinario. Los actuales hermanos mayores y exhermanos mayores, así como presidentes y expresidentes de la Junta de Semana Santa han sido los encargados de cargar la imagen durante el traslado desde la iglesia del Carmen hasta la Catedral Vieja. Con salida de Los Bandos, pasando por Espoz y Mina, Prior, plaza de Monterrey, Compañía, Rúa Antigua, Francisco de Vitoria, Benedicto XVI, plaza de Juan XXIII y llegada a la Catedral Vieja.



 El Cristo del Amparo ha ido sobre las andas del Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad Dominicana, con una carga de unas 20 personas. En el cortejo han estado representadas las cofradías de la Semana Santa, con el acompañamiento musical del Trío Christus.


 Tras su llegada a la Catedral Vieja, ha comenzado el Vía Crucis, cuya elaboración ha sido de Fray José Anido, vinculado a la Semana Santa de Salamanca y a la que hace referencia en cada una de las reflexiones. El obispo de la Diócesis de Salamanca, Carlos López, ha presidido este acto.

EL SEÑOR DE GRANADA ESPERA

PRIMER VIERNES DE MARZO EN GRANADA


Jesús del Rescate en besapies en el crucero de la Magdalena hasta las 22.00 horas


Granada se postrço a los pies de su Señor



Grandes colas en el Besapié Extraordinario de Cautivos y Rescatados a Jesús del Rescate.




jueves, 2 de marzo de 2017

HERMANDAD DE LA MISIÓN DE SEVILLA

HERMANDAD DE LA MISIÓN
Escudo Hermanda La Mision.png

ARCHICOFRADÍA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA Y HERMANDAD SACRAMENTAL DEL CRISTO DE LA MISIÓN, NUESTRA SEÑORA DEL AMPARO, SAN JUAN EVANGELISTA Y SAN ANTONIO MARÍA CLARET
Archivo:Nazareno Misión (Sevilla).jpg


 Se funda en 1949 como hermandad de gloria, desde el año 1992 empiezan a sacar su bello misterio que representa al Señor de la Misión con la cruz al hombro acompañado por las Marías, San Juan y la virgen del Amparo.

La archicofradía se fundó el 11 de diciembre de 1836 en la basílica de Nuestra Señora de las Victorias (Notre Dame des Victoires) de París y se fue extendiendo con la ayuda de la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (claretianos).

 A comienzos del siglo XX los claretianos tenían su sede sevillana en la calle San Gregorio, donde hoy está el Consejo General de Hermandades y Cofradías, y en 1907 se trasladaron a la Capilla de Santa María de Jesús, en la Puerta de Jerez.

 El barrio de Heliópolis se edifició en los años 20 para servir de hoteles de la Exposición Iberoamericana de 1929.
 Posteriormente, estos tuvieron un uso residencial. En los años 40 los claretianos se trasladaron al barrio, donde situaron su sede canónica en el salón de actos de un colegio transformado en iglesia.


Se agregó a la matriz parisina el 1 de marzo de 1949 y los estatutos de la archicofradía son aprobados por el arzobispado ese mismo año.

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 Las posteriores procesiones se realizaron en andas portadas por los hermanos. Con la colaboración de Margarita Dujat des Allimes y Díez (duquesa de Almodóvar del Río), en el año 1951, se pudo estrenar un paso en metal plateado obra de los orfebres Manuel y Román Seco, Hermanos.

 El 30 de diciembre de 1960, todas las archicofradías del Inmaculado Corazón de María quedaron vinculadas a la del mismo nombre radicada en la basílica que los misioneros claretianos poseen en la plaza Euclide de Roma (Italia).

 En 1960 se encarga a Rafael Barbero Medina una talla de la Virgen en madera de ciprés, con características neobarrocas y ricos estofados en policromías en oro.

 En 1983 se crea la hermandad sacramental, agregándosele imágenes penitenciales. Posteriormente, ese mismo año, la Asociación de los Antiguos Alumnos Claretianos entregó al colegio Claret la imagen de la Virgen del Amparo, procedente del convento de Santa Rosalía de Sevilla, donde recibía culto y, que fue cedida por Gabriel Solís Carvajal.


 En el año 1984, se decide encargar por un grupo de jóvenes hermanos una imagen de Jesús portando la Cruz (un nazareno) al entonces estudiante de bellas artes, el imaginero José Manuel Bonilla Cornejo.

En 1987 el Decreto Arzobispal de 25 de marzo de 1987 constituyó la Archicofradía del Inmaculado Corazón de María y Hermandad Sacramental del Santo Cristo de la Misión, Nuestra Señora del Amparo, San Juan Evangelista y San Antonio Mª Claret como asociación pública de fieles sujeta a la jurisdicción del arzobispado de Sevilla, con sede canónica en la parroquia de San Antonio María Claret.

 El 3 de marzo de 1988 del mismo año, la talla del Jesús de la Misión fue bendecida por el párroco José Márquez Valdés.
Santo Cristo de la Misión
 El 25 de marzo realizó su primera salida procesional por las calles del barrio en un vía crucis penitencial en el paso de la Virgen, adaptado con un monte de claveles. La cruz de salida así como las de camarín las realizaría el también licenciado en Bellas Artes e imaginero Juan Delgado Martín-Prat, ayudado por varios hermanos.

. El 22 de septiembre de 2007 se celebró un cabildo general extraordinario donde se consensuaron y aprobaron las nuevas reglas, en las que se recoge la faceta penitencial.

 Las nuevas reglas se aprobaron el 25 de diciembre
 

 Sale de la Parroquia de San Antonio María Claret de Heliópolis.
http://www.archicofradiaclaret.org/

IMAGENES


Cristo de la Misión (1988),

Nazareno de tamaño natural (172 cm.) y talla completa, excepto los brazos, que son articulados, con la cruz en el hombro derecho y en acción de bendecir.

Tallado sobre madera de pino Flandes y cedro, su policromía es de tonos nacarados y cargada de recursos cromáticos (veladuras, frescores, sangre, etc...), que acentúan la talla con mayor realismo.


Su autor es D. José Manuel Bonilla Cornejo. El Misionero fué finalizado en 1988.

  Muestra por todo su cuerpo tallado, de forma evidente, los signos de la Pasión que el Misterio representa, oculto a la visión del espectador.
 De gran expresividad, en el rostro, toda la potencia se concentra en los ojos que muestran, velados por las lágrimas, el encuentro con su Madre y las Santas Mujeres.

 Porta la cruz en el hombro derecho al tiempo que extiende la mano izquierda en actitud de bendecir, todo ello unido al pecho descubierto y a la ausencia de corona de espinas y potencias. Una espina atraviesa su ceja izquierda.


 En la peana van colocadas, a modo de relicario, unas piedras certificadas de la Vía Sacra y en la peña que soporta el pie derecho, una lagartija muestra la firma de su autor.

 Para poder realizar la Imagen del Señor, el Grupo Joven pidió ayuda al Barrio para el pago de la talla y otra vez más, éste Barrio sevillano se volcó para ayudar de su Hermandad. Se hicieron campañas, anunciadas y animadas incluso en las misas parroquiales, para la recogida de papeles usados que con posterioridad eran vendidos para poder sufragar los costos. Submit to FacebookSubmit to Google BookmarksSubmit to Twitter

la Virgen del Amparo


Dolorosa de candelero, tallada en madera de cedro al más puro estilo sevillano, a tamaño natural, por el escultor D. Miguel Laínez Capote (q.e.d.), en 1967.


 Fue remodelada en 1975 por D. Alfonso Berraquero García.

Con posterioridad en el verano de 1999, D. José Manuel Bonilla Cornejo, dado el mal estado que presentaba la imagen y tras aprobación en Cabildo General de Hermanos, realizó una replica exacta de la anterior, siendo la misma la actual Titular de la Hermandad.

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 La bellísima Imagen fue cedida a la Hermandad, en depósito en 1983 y en 1987 a perpetuidad, por su propietario el cofrade sevillano D. Gabriel Solís Carvajal procedente del Convento de Santa Rosalía de Sevilla donde recibía culto.

 y las Santas Mujeres (1995-97)

y San Juan de Eslava (1970)
Imagen de tamaño natural y talla completa, elaborada en madera de pino Flandes.

 Su autor fue D. Antonio Eslava Rubio (q.e.d.), quien la talló en el año 1970.

  Imagen llegó el 28 de Mayo de 1986 procedente de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras.
Tiene la rara característica de mostrar al evangelista como un joven adolescente y pensada para ser situada a la derecha de la Virgen.
Procesionó durante muchos años en el Paso de Palio de la citada Hermandad sevillana.

En un sol paso las imagenes representan el encuentro en la calle de la Amargura.




SEDE CANÓNICA PARROQUIA SAN ANTNIO MARÍA  CLARET


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HABITO
 Túnica blanca, con escapulario azul pavo, y cíngulo azul y blanco en el lado izquierdo.
Imagen relacionada

PROCESIONA EL VIERNES DE DOLORES

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 por las calles del barrio de Heliópolis, donde se encuentra la iglesia parroquial que es su sede canónica: la de San Antonio María Claret.

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miércoles, 1 de marzo de 2017

MIÉRCOLES DE CENIZA

Hoy Miércoles de Ceniza: La Iglesia Católica comienza la Cuaresma


La Iglesia Católica inicia hoy, con el Miércoles de Ceniza, el tiempo litúrgico de la Cuaresma en el que, durante 40 días y a través de la vivencia del ayuno, la oración y la limosna, los fieles se preparan para la Semana Santa en la que se actualizan los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.

 En este tiempo los fieles están llamados a trabajar de manera especial en la conversión personal, exhortación que durante la imposición de las cenizas expresa el celebrante con las palabras: "Convertíos y creed en el Evangelio".


 La expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás" se recuerda la caducidad y fragilidad de la vida humana en la que la muerte es un destino inevitable

 En la Roma antigua, los fieles comenzaban con una penitencia pública el primer día de Cuaresma en el que eran salpicados de cenizas, se vestían con un sayal y estaban obligados a mantenerse alejados hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo.

 Cuando estas prácticas cayeron en desuso entre los siglos VIII y X se comenzó a colocar las cenizas en las cabezas de todos los miembros de la congregación.

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 Actualmente los fieles son marcados con una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos anterior.

lunes, 27 de febrero de 2017

RECORRIDO POR LA IGLESIA DEL SALVADOR DE SEVILLA II

NAVE DE LA EPISTOLA


Pipe organ - Iglesia del Salvador - Seville.JPG

desde la puerta de salida hacia el interior. Lo primero que vemos es

 el Altar de las Santas Justa y Rufina


Tallado por Juan de Dios Moreno en el año 1.728, aparecen en los laterales de las columnas de enmarcan el centro del retablo una serie de objetos de cerámica, que aluden al oficio de alfarerías de las mártires (su historia ya fue comentada en la visita a la Catedral)

. Las figuras de las Santas, atribuidas a Jerónimo Hernández, (finales del XVI) provienen del antiguo Hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento andaluz.


 En la parte superior del retablo encontramos una Magdalena arrodillada atribuida a Juan de Dios Moreno y, en el banco, la cabeza del Cirineo de Juan de Mesa, procedente de la Hermandad de Pasión.
 Esta Capilla tiene dos salas a los lados.




En la capilla de la derecha podemos admirar al siempre gigantesco San Cristóbal (2,20 metros de altura), primera obra documentada (1.597) de Martínez Montañés, encargada por el gremio de los guanteros. La figura es muy semejante a la obra del italiano Pérez de Alesio de la Catedral de Sevilla, origen de la famosa anécdota de la gamba.







 La capilla de la izquierda es la de San Miguel



está presidida por un retablo de piedra que perteneció al Trascoro de la Colegiata, cuando éste se encontraba situado entre las cuatro columnas centrales.
 Dos columnas dóricas, de mármoles rojos y negros, soportan un entablamento con triglifos sobre el que se enrosca un frontón curvo partido. En el centro de la portada se encuentra el símbolo de la Colegiata: una bola del mundo con la cruz de la Fe.


 La hornacina central está ocupada por una imagen del Árcangel San Miguel de gran calidad artística, tallada en el siglo XVIII y de autor desconocido. El Arcángel Miguel es considerado como el Jefe de los Ejércitos de Dios en las religiones judía, islámica y cristiana (Iglesias Católica, Ortodoxa, Copta y Anglicana).


 La Iglesia Católica lo considera como patrono y protector de la Iglesia Universal y el primero de los siete arcángeles, junto con Gabriel y Rafael. Supuestamente tocará la trompeta el día del arrebatamiento y es el encargado de frustrar a Lucifer o Satanás, enemigo principal de Miguel por ser el arcángel de los ángeles caídos o del mal. Por eso, en el arte se le representa como un ángel con armadura de general romano, amenazando con una lanza o espada a un demonio o dragón. También suele ser representado pesando las almas en la balanza, pues según la tradición, él tomaría parte en el Juicio final.
En esta pequeña capilla encontramos una serie de obras de diferentes procedencias:



San Pedro. Talla policromada. Anónimo sevillano, siglo XVII.


 Palanquín del Niño de las Aguas. Anónimo siglo XVIII.

Donado por don Bernardo Sánchez de Villavicencio.

 Retrato del arzobispo don Manuel Arias. Anónimo siglo XVIII.

 San Agustín. Cayetano de Acosta, 1.771-1.779.



San Agustín. Cayetano de Acosta, 1.771-1.779.




 Retrato del arzobispo don Antonio Ignacio Spínola Guzmán. Óleo sobre lienzo. Anónimo sevillano, 1.682.

 La siguiente Capilla está compartida por dos retablos, unidos casi como uno solo, según vemos en la siguiente fotografía


 Retablo del Cristo de la Humildad y Paciencia.

Fue encargado por el gremio de guanteros en honor de su patrón, San Cristóbal, imagen que hoy ocupa la antigua Capilla del Bautismo. Es talla de José Maestre, con dorados de Francisco Lagraña.


La imagen principal, del Cristo de la Humildad y Paciencia, fue tallada por Antonio Quirós en 1.696. Se inspira en un conocido óleo sobre tabla de Durero, el Cristo de Dolores, que se conserva en Karlsruhe, Alemania, y es de una gran calidad artística, expresando la soledad del Cristo torturado.

Cristo de los Dolores. Alberto Durero

  Cristo de la Humildad y Paciencia. Antonio Quirós, 1.696

 En las entrecalles se encuentran una imagen del Arcángel Rafael y otra de san Cayetano, y en el cuerpo de remate una Inmaculada y las figuras de san Pedro y san Pablo.

Retablo de San Fernando.

 Fernando III fue canonizado en el año 1.671. Entre 1.760 y 1.767 José Díaz compuso este retablo a la manera del antiguo gran retablo de la Capilla del Sagrario de la Catedral, hoy desaparecido. Se compone de un banco, con dos calles laterales separadas por estípites que enmarcan una hornacina en la que se encuentra el santo titular, y un ático con una custodia pintada, rematada por el escudo de la monarquía española, todo ello envuelto en una profusa decoración.



 San Fernando, con san Hermenegildo (izquierda) y san Luis, Rey de Francia (derecha).

 La imagen del santo patrón de Sevilla fue tallada por Antonio de Quirós en 1.699, correspondiendo la policromía al pintor Francisco Meneses Osorio. Los santos que lo acompañan son san Luis, Rey de Francia, y san Hermenegildo, obras ambas de Blas Molner.
El ático lo ocupan las figuras de san Diego de Alcalá y san Juan Bautista.

Ático del retablo, con san Diego de Alcalá (izquierda) y san Juan Bautista (derecha).


El siguiente espacio de esta Nave de la Epístola está ocupado por el
Conjunto de la Virgen de las Aguas.


 Está formado por la Pila Bautismal, el frontal de plata del Altar y el retablo de la Virgen de las Aguas.
 La Pila Bautismal fue labrada por el cantero Pedro López de Verástegui en el 1.591. Más adelante se modificó con la introducción de una pila menor, también de mármol, cuya función era, en palabras de la época, “para que el agua que se echa a los niños cuando se baptizan corra por ella a la pisina y no se mezcle con la que queda en la pila”.





 El frontal de plata del Altar es obra del platero Eugenio Sánchez Reciente en el año 1.756; el conjunto contiene un total de 129 piezas, con símbolos marianos, como la fuente y la rosa, además de escudos de la monarquía española y escudos militares.

 El retablo de la Virgen de las Aguas se construyó después del camarín, entre los años 1.726 y 1.755. Fue costeado por dos fieles, José y Diego Pérez de Baños, y encargado al ensamblador carmonense José Maestre, con dorados de Francisco Lagraña






  Está compuesto por dos hornacinas superpuestas. La baja, que conecta visualmente con el camarín, aloja a la Virgen de las Aguas, con el fondo de luz que proporciona la ventana abierta a la calle Villegas. La hornacina alta es la visión mítica de la aparición de la Virgen a san Fernando durante el asedio a Sevilla.
 En la hornacina del banco se muestra un Niño Jesús, obra de Martínez Montañés. En el cuerpo intermedio aparecen los santos Leandro e Isidoro, tallados por Felipe de Castro. Más arriba vemos a san José y san Diego de Alcalá.

San Leandro


San Isidoro
 El ático está formado por dos ángeles que presentan el escudo de la monarquía española y como remate, otros seres celestiales sujetan el emblema de la Colegiata: la bola del mundo con la cruz como símbolo de la Fe.
En los laterales del cuerpo central aparecen dos relieves que representan la Anunciación y la Visitación.

Junto a las puertas laterales que conducen al camarín de la Virgen de las Aguas podemos ver dos curiosos armarios decorados con motivos orientales, diría que japoneses.


De su origen, por el que me pregunta un lector, no he podido averiguar nada, por lo que agradecería algún dato sobre ellos. Con la Virgen de las Aguas podemos dar por concluida la visita, ya que tras ella encontramos los retablos del Cristo del Amor y de los santos Crispín y Crispiniano, ya vistos anteriormente.


  Retablo de la Borriquita o de los santos Crispín y Crispiniano.


 Junto al retablo del Cristo del Amor se ha dispuesto el de la Borriquita, dedicado históricamente a los santos Crispín y Crispiniano, mártires cristianos, zapateros de oficio.
 Fue tallado en 1.733 por Bartolomé García y montado por los hermanos José Fernando y Francisco José Medinilla.


 En el centro del retablo se expone la imagen de Jesús en su entrada en Jerusalén (la Borriquita), de especial veneración en Sevilla por ser la primera que procesiona en Semana Santa y por la multitud de niños que esperan su paso. Su realización está atribuida a un discípulo de Pedro Roldán de primeros del siglo XVIII.




Retablo del Cristo del Amor.


 A la derecha del la Capilla Mayor se levanta el retablo de la Primitiva, Pontificia Archicofradía y Real Hermandad de Nazarenos de la Sagrada entrada en Jerusalén, Santísimo Cristo del Amor, Nuestra Señora del Socorro y Santiago Apóstol. Es la unión de dos hermandades, por un lado la de la Entrada en Jerusalén, creada en el último tercio del XVI por el gremio de medidores de la Alhóndiga, en la iglesia de los Terceros, y por otro, la del Amor y Socorro, creada en Santiago por fechas similares, con la finalidad de ayudar a los presos. La unión de ambas se llevó a cabo en 1.608. Durante la Guerra de la Independencia se trasladó a San Miguel, entró en decadencia en el XIX y se reorganizó en San Pedro allá por 1.905. Desde 1.922 reside en el Salvador.


 En el centro del retablo se encuentra la magnifica imagen del Cristo del Amor que tallara Juan de Mesa.




Su precio fue de 1.000 reales, y fue restaurado por Rodríguez Rivero-Cabrera en 1.982.
 Es la primera de una serie de diez Crucificados contratados por Juan de Mesa, y que en escritura notarial el artista especificó que la haría “por mi persona sin que en ella pueda entrar oficial alguno”.



 Es de destacar que en la corta vida artística de este discípulo de Martínez Montañés (apenas doce años, pues murió a los 44 de tuberculosis) dejó obras tan importantes como este Cristo del Amor, el Señor del Gran Poder, el Cristo de la Buena Muerte (Hermandad de los Estudiantes), el Cristo del Buen Ladrón (Montserrat) o el Nazareno de La Rambla (Córdoba) entre otras.







La advocación alude al mucho amor que tuvo Cristo, pues murió en la cruz por redimir al mundo. El pelícano que está a sus pies simboliza la muerte del Redentor, pues, según la tradición, cuando sus polluelos no tienen qué comer, el ave se abre el pecho, y los alimenta con su sangre, lo mismo que hizo Cristo en la Cruz.


 A la izquierda podemos ver la imagen de Nuestra Señora del Socorro, que es obra anónima sevillana del XIX, que se viene atribuyendo a Gabriel Astorga.




 En el lado opuesto se encuentra la talla de Santiago el Mayor, obra del XVII, de vestir, pero transformada en los siglos posteriores.


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