domingo, 27 de marzo de 2016

MARTES SANTO EN GRANADA

El Martes Santo cruza Granada de nuevo una Cofradía del Zaídin, la del Santísimo Cristo de la Lanzada y María Santísima de la Caridad.

 La Lanzada














Inaugura el Martes Santo en Granada saliendo a las 16:45 de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores,














por el Puente Romano llegará a la Carrera de la Virgen a las 19:05,




Tribuna oficial 19:35, puerta de la Catedral 20:30,

La Hermandad de La Lanzada de Granada ha decidido suspender su estación de penitencia cuando ha llegado a la Catedral,



 momento antes del que han caído algunas gotas que han sembrado de dudas su regreso hasta el Zaidín.


  Gran Poder y Macarena

















Plaza Nueva se viste de gala cuando se abren las puertas de la iglesia de San Gil y Santa Ana














para ver salir a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y a Nuestra Señora de la Esperanza en torno a las 18:45,


















Alhondiga



Ganivet



llegarán a la calle San Matías a las 20:05.


Calle La Concha



Plaza Nueva



Catedral



Hermandad del Via Crucis


 Y la iglesia más antigua de Granada abre paso a la decana hermandad del Vía Crucis con los pasos de Nuestro Padre Jesús de la Amargura y Nuestra Señora de los Reyes.









 Es la capilla adosada a San Juan de los Reyes que fue la primera iglesia cristiana bendecida por los Reyes Católicos tras su entrada en Granada Sale a las 17:00








Catedral









La Hermandad sigue, regresando deprisa y suspende el Via Crucis que se rezará en la sede
Pasiegas




San Matias



Plaza Nueva







Santa Ana








Acera del Darro


















San Juan de los Reyes








y llega a Plaza Nueva a las 18:30, calle Pavaneras 19:05, salida de la Santa Iglesia Catedral 21:45, Carrera del Darro 22:15, donde se inicia un Via Crucis Penitencial, y en su Templo a las 23:30

La Canilla



. Y otra vez en el Realejo este Martes Santo en Granada, se abren las puertas de la iglesia de Santo Domingo,



 donde vemos la Hermandad de "la Cañilla", como popularmente se conoce a este Señor de la Humildad acompañado de la Soledad. Salen a las 19:25,














 calle Pavaneras a las 20.00.

Carrera oficial














SÁBADO SANTO

SÁBASO SANTO

 "Durante el Sábado santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y su muerte, su descenso a los infiernos y esperando en oración y ayuno su resurrección (Circ 73).



Es el día del silencio: la comunidad cristiana vela junto al sepulcro.Callan las campanas y los instrumentos. Se ensaya el aleluya, pero en voz baja. Es día para profundizar. Para contemplar. El altar está despojado. El sagrario, abierto y vacío.

 La Cruz sigue entronizada desde ayer. Central, iluminada, con un paño rojo, con un laurel de victoria. Dios ha muerto. Ha querido vencer con su propio dolor el mal de la humanidad.





Es el día de la ausencia. El Esposo nos ha sido arrebatado. Día de dolor, de reposo, de esperanza, de soledad. El mismo Cristo está callado. Él, que es el Verbo, la Palabra, está callado. Después de su último grito de la cruz "¿por qué me has abandonado"?- ahora él calla en el sepulcro.Descansa: "consummatum est", "todo se ha cumplido".

 Pero este silencio se puede llamar plenitud de la palabra. El anonadamiento, es elocuente. "Fulget crucis mysterium": "resplandece el misterio de la Cruz."


 El Sábado es el día en que experimentamos el vacío. Si la fe, ungida de esperanza, no viera el horizonte último de esta realidad, caeríamos en el desaliento: "nosotros esperábamos... ", decían los discípulos de Emaús.

Es un día de meditación y silencio. Algo parecido a la escena que nos describe el libro de Job, cuando los amigos que fueron a visitarlo, al ver su estado, se quedaron mudos, atónitos ante su inmenso dolor: "se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande" (Job. 2, 13)

 Eso sí, no es un día vacío en el que "no pasa nada". Ni un duplicado del Viernes. La gran lección es ésta: Cristo está en el sepulcro, ha bajado al lugar de los muertos, a lo más profundo a donde puede bajar una persona. Y junto a Él, como su Madre María, está la Iglesia, la esposa. Callada, como él.

El Sábado está en el corazón mismo del Triduo Pascual. Entre la muerte del Viernes y la resurrección del Domingo nos detenemos en el sepulcro. Un día puente, pero con personalidad. Son tres aspectos - no tanto momentos cronológicos - de un mismo y único misterio, el misterio de la Pascua de Jesús: muerto, sepultado, resucitado:

 "...se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo...se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, es decir conociese el estado de muerte, el estado de separación entre su alma y su cuerpo, durante el tiempo comprendido entre el momento en que Él expiró en la cruz y el momento en que resucitó. Este estado de Cristo muerto es el misterio del sepulcro y del descenso a los infiernos. Es el misterio del Sábado Santo en el que Cristo depositado en la tumba manifiesta el gran reposo sabático de Dios después de realizar la salvación de los hombres, que establece en la paz al universo entero".