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lunes, 20 de mayo de 2013

LOS PICAOS

LOS PICAOS DE SAN VICENTE DE LA SONSIERRA


Los Picaos son una penitencia de la religión cristiana, profesada actualmente únicamente en la localidad de San Vicente de la Sonsierra en La Rioja (España).


Se realiza durante procesiones y Viacrucis.

 Consiste en la autoflagelación de la espalda, de un grupo de personas como acto de fe y de forma voluntaria, denominados disciplinantes, mediante el golpeo continuado con una madeja.

El 17 de febrero de 2005 el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio de España concedió el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional para los días jueves y viernes santo.

Se cree que la tradición comenzó a finales del siglo XV o principios del XVI.

 Desde que se tiene constancia ha estado ligada a la Cofradía de la Santa Vera Cruz de la localidad.

El 20 de marzo de 1799 se intentó suprimir esta costumbre sin éxito, ya que seguía practicándose de forma privada.
El clero de España le tenía gran veneración, recibiendo indulgencias.

En 1998 recibió la categoría de Interés Turístico Regional.

 En enero de 2004 comenzaron los trámites para la obtención de la categoría de Interés Turístico Nacional, consiguiéndolo en febrero de 2005.

Cofradía de la Santa Vera Cruz de San Vicente

La organización de los actos que conlleva esta tradición, son gestionados desde sus inicios por la Cofradía de la Santa Vera Cruz.

 No se sabe la fecha exacta de fundación. El 19 de junio de 1551 fueron presentados sus estatutos, donde se recogía la tradición existente hasta entonces. Su sede se encuentra en la ermita de San Juan de la Cerca.

Disciplinantes

Disciplinantes golpeándose frente a la Virgen.

Los voluntarios que desean someterse a esta penitencia, deben cumplir los requisitos de ser mayor de edad, varón y que un sacerdote acredite su condición de cristiano y su buena fe.

Archivo:Disciplinantes con sus ayudantes al comienzo de la procesión.jpg
La cofradía asigna a cada disciplinante un cofrade, para que le ayude y acompañe durante la penitencia.
En todo momento se mantienen el anonimato de estas personas.
La mayoría son gente del pueblo o descendientes, aunque algunos no tienen ninguna relación con éste y cada uno ha encontrado sus motivos para decidir hacer esta penitencia.

VESTIMENTA

Los disciplinantes visten:
- Túnica blanca hasta la rodilla, con abertura por la espalda.
- Un cíngulo blanco atado a la cintura.



- Capucha blanca con agujeros en los ojos.
- Capa parda con una cruz blanca.

Disciplina

El práctico picando a un disciplinante. Disciplinante tras finalizar. Durante las procesiones, cada disciplinante, elegirá en que momento desea realizar la ofrenda, momento en el que se arrodillará, rezará una oración y tras ponerse en pie, su acompañante le retirará la capa y le dejará la espalda al descubierto.

File:Disciplinantes frente a la Virgen.jpg
Con una madeja de algodón sujeta con ambas manos, irá propinándose golpes secos en la espalda, al arremeterla fuertemente por encima de los hombros, cada vez por un lado del cuello de forma rítmica.




El acompañante y el práctico (persona encargada de aliviar las heridas) decidirán cuando debe dejar de golpearse, al empezar a divisar pequeños hematomas.


Archivo:El práctico picando a un disciplinante.jpg
 No hay un tiempo estipulado, pero suele ser entre diez y veinte minutos, conllevando hasta mil golpes. El práctico "picará" tres veces ambos lados de la zona lumbar de la espalda, mediante un utensilio denominado "esponja", que consiste e una bola de cera virgen con seis cristales incrustados de dos en dos, por lo que recibirá doce pinchazos simbolizando el número de apóstoles. Tras esto el disciplinante se golpeará unas pocas veces, para que la sangre que pueda haberse acumulado en la zona, pueda escapar y así evitar problemas posteriores.

File:Disciplinante tras finalizar.jpg
Una vez finalizado, el ayudante le volverá a cubrir la espalda y le colocará la capa para dirigirse a la sede de la cofradía donde un practicante especialista le curará las posibles heridas con agua de romero y una crema cuya composición es secreta y pasa de generación en generación.

EMPALAOS DE JEREZ DE LOS CABALLEROS , BADAJOZ

Los Empalaos de Jerez de los Caballeros procesionan amarrados a tablones y con espadas sujetas a la espalda



La Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, de la localidad pacense de Jerez de los Caballeros, realiza el lunes por la noche el tradicional Vía Crucis por las calles del municipio pacense con la presencia de los 'Empalaos',




penitentes que soportaron durante el recorrido un madero sobre los hombros y tres espadas sujetas a su espalda.






Además, algunos de los penitentes realizaron el recorrido nocturno desprovistos de zapatos y con los pies descalzos y sujetos por cadenas.

Durante el recorrido, que se prolonga durante unas dos horas, los devotos soportan en su trayecto una soga de 50 metros de longitud ceñida a sus cinturas, mientras que sus brazos van dispuesto en cruz, en un claro símbolo religioso.

Custodiados por miembros de la Cruz Roja, estos devotos salieron pasadas las 22.00 horas, como cada año, de la Iglesia San Miguel Arcángel, ante la gran expectación de los numerosos visitantes y paisanos que se congregan cada temporada en la zona.

Muchos de estos espectadores recorrieron las angostas calles del municipio junto a los penitentes.


El resto de miembros de la Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, también en penitencia, deambularon con los pies encadenados, provocando un ruido impactante y estremecedor al golpear los grilletes contra el suelo por el que deambulaban.

 Algunos de estos los cofrades llevaban cruces en los brazos y todos vestían una túnica negra y el capirote del mismo color. Por su parte, los costaleros de esta cofradía cargaron con el paso del 'Cristo de Vera la Cruz',



 imagen sobria, de gran austeridad, que muestra a Jesús crucificado, en un paso que se presenta adornado con flores e iluminado con cuatro cirios.

EMPALAOS DE VALVERDE DE LA VERA, CÁCERES

Un video muy curioso sobre "Los empalaos"


 

lunes, 16 de abril de 2012

EMPALAOS DE VALVERDE DE LA VERA CÁCERES

EMPALOS DE VALVERDE DE LA VERA




Durante la noche que va del Jueves Santo al Viernes Santo, hacia las 12 de la noche, por las calles de todo el pueblo se congregan valverdanos y forasteros, para presenciar el paso de los empalaos en su Vía Crucis penitencial.



El hecho de vestirse de empalao se centra en una promesa realizada a la Cofradía de la Vera Cruz y de los Empalaos.
Esta tradición proviene de un acto de penitencia, en él el penitente realizará un vía crucis por las calles de Valverde.




 Una vez ha llegado el Jueves Santo, a una hora determinada por el penitente, éste se reúne en una casa particular o en una "ramá", con un conjunto de hombres de confianza para él y de gran experiencia a la hora de vestir a penitentes como empalaos.

Sus conocimientos son de vital importancia, ya que de ello dependerá que la soga que se le enrolla y otros elementos que porta, no inflijan graves daños en la piel desnuda del empalao.
Al penitente, que se presenta desnudo y descalzo ante estos hombres, se le pone la primera de las prendas, una saya blanca, ajustada a la cintura que oculta sus vergüenzas, hecho esto, el empalao flexiona los brazos sobre la cabeza y comienza la parte más importante del largo proceso, liar una basta soga alrededor del pecho.

 Vuelta a vuelta hasta casi las axilas, intentando no pellizcar la carne del empalao ni dejar espacios, ya que esto supondría la aparición de hematomas y rozaduras por el movimiento y la presión ejercida tras todo el Vía Crucis.



Una vez cubierto el tórax el penitente pone los brazos en cruz, y sobre los hombros se le pone un madero ( antiguamente era el madero de un timón de arado ) que será sujeto a los brazos del empalao con la misma soga hasta las manos.
Hecho esto, mientras unos hombres terminan las ataduras de las manos, otros fijan en la espalda dos grandes espadas cruzadas.
Le cubren la cara con un velo blanco, y le colocan sobre la cabeza una corona de espinas.
A estas alturas, lo único que falta es anclar a la altura de los codos, tres bilortas de hierro de los arados, las cuales, cuando estén en movimiento producirán un tintineo que acompañará al empalao durante las diferentes estaciones del Via Crucis.



Rodeados de misterio y anonimato el empalao acompañado del cirineo que le alumbra y ayuda en caso de que caiga al suelo, los empalaos recorren en absoluto silencio los diferentes lugares como el castillo, la iglesia o la plaza así como las típicas calles de Valverde.
  El cirineo, tapado con una manta para evitar ser reconocido, alumbrará y guiará al empalao en caso de desconcierto, y en el peor de los casos si este pierde el equilibrio o tropieza y cae al suelo, le ayudara a ponerse de nuevo en pie para que siga su camino.

Es sobrecogedor ver el recorrido del empalao por la voluntad que pone en llevar a cabo su empeño. Así como también impresiona ver un cruce de empalaos, cuando esto ocurre ambos se arrodillan en señal de respeto. Y prosiguen con la estación de penitencia.



Una vez terminado el Via Crucis, el empalao retorna al lugar donde fué vestido, para ahora ser desnudado.
 Las hábiles manos de los hombres le quitan sin tiempo que esperar al ya fatigado empalao, las bilortas y las espadas para desliar rápidamente la soga que cubre brazos y pecho.
Cuando el penitente está libre de la soga, se le revisa la piel y se le dan friegas con alcohol de romero para activarle la circulación de la sangre.
Video del 2010