La Carrera del Darro se llenó de granadinos y turistas para contemplar los primeros metros del recorrido de la cofradía de las Maravillas, corporación que daba un toque elegante y señorial a la jornada del Domingo de Ramos.
El sol de la tarde daba en la cara a Jesús de la Sentencia pasados unos minutos de las seis y media, cuando su paso procesional, mandado por Guillermo Padilla,
cruzaba el dintel de la iglesia de San Pedro, brillando con el último sol de la tarde las nuevas potencias que iba estrenando, obra de Alberto Quirós. Complicada la salida que tienen que salvar cada año los costaleros del paso debido a las dimensiones del arco, lo que precisamente hizo que fueran muchas las personas que aquí se dieran cita para presenciar la salida de la cofradía. Luego la imagen del cortejo,
por la Carrera del Darro con las torres de la Alhambra de fondo, fue inmortalizada por miles de fotografías lanzadas por todas las personas que llenaban las pequeñas aceras de la vía y los puentes que cruzan el río Darro.
El barrio Fígares vibró ayer con la salida a la calle de su cofradía. Desde la calle Músico José Ayala Canto partía la hermandad de Jesús Despojado, este año quince minutos más tarde de lo que era su horario habitual años atrás.
El sonido del muñidor que antecede a la cruz de guía llamaba al recogimiento ante este cortejo serio de nazarenos blancos.
Desde su propia casa de hermandad partía la cofradía, con un cortejo extenso y silente de nazarenos, que tienen la particular penitencia de no poder volver la mirada hacia atrás durante toda la estación de penitencia.
La calle Músico José Ayala sé llenó de gente para acompañar a la cofradía, al igual que ocurría en otros puntos del recorrido, como su paso por delante de la iglesia del Santo Ángel Custodio, donde esperaba una representación de la cofradía de San Agustín, viviéndose un emotivo encuentro entre las dos hermandades.
Uno de los momentos más emotivos de su estación de penitencia volvió a vivirse al pasar el cortejo por el convento del Santo Ángel Custodio, en la calle San Antón, donde esperaba una representación de la cofradía de San Agustín, que hoy realizará su estación de penitencia. Allí sonaba la marcha ‘Mara’, dedicada a la Virgen de la Amargura, y los costaleros realizaban un formidable trabajo, muy aplaudido por el públioco.
El paso de misterio estaba exornado con clavel rojo sangre, sin faltar flores diversas en la horquilla de la cruz y astromelias a los pies de María Magdalena, situada al fondo del paso cerrando la escena que se recoge en este misterio, que recordamos participó hace unos años en el viacrucis organizado en Madrid, ante el Papa Benedicto XVI, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud.
Muchas personas, cuando terminan de ver a la Borriquilla por sus primeras calles del recorrido, dirigen sus pasos hasta la Plaza de Alonso Cano. Allí, delante de la imponente fachada de la Catedral de Granada y con el sol todavía en lo más alto, se suma a los que ya esperan la salida de la cofradía del Cautivo.
Las puertas del templo se abrían para dejar salir el cortejo de esta corporación nazarena, muy arropada por el público en la mayor parte de su recorrido, sin faltar en momentos tan especiales como el paso por la Plaza de la Encarnación, donde la comunidad de religiosas que durante todo el año le dan culto a estas imágenes pudieron presenciar el paso de la cofradía.
Y es que como el tamaño de la puerta del convento no permite la salida de los pasos, la cofradía se ve obligada a hacer el traslado de los mismos en las vísperas de la Semana Santa hasta la iglesia del Sagrario.
No faltaron otros momentos emotivos a lo largo de todo el recorrido de la cofradía, que finalizaba escasamente pocos minutos después de que sus hermanos realizaran estación de penitencia en la Catedral, ya que una vez que el cortejo bajaba la calle Cárcel Baja, por Pie de la Torre entraban a su plaza de regreso.
Estuvo acompañado el paso de misterio por los sones de la propia agrupación musical de la hermandad, mientras que al palio de la Virgen de la Encarnación lo acompañó la Banda de Música Nuestra Señora de los Dolores, que hoy Lunes Santo volverán a salir a las calles, en este caso acompañando a su propia hermandad.
Estaba mandado el paso de Cristo por José Martínez Ladrón de Guevara, y Francisco José Ruiz en el palio. La salida del paso de Cristo contó con la interpretación del himno de la ciudad de Granada, rematado por la Marcha Real, algo que resultó muy del gusto del público asistente.
Acompañaban a la cofradía representaciones de la Hermandad de los Ángeles, de la de la Soledad de San Jerónimo y de la patronal de la Virgen de las Angustias, destacando la original vestimenta de la dolorosa, que resaltaba su belleza.
Este Domingo de Ramos puede haber sido el último que la imagen de Jesús Cautivo procesione en el paso al que estamos acostumbrados a verlo, ya que tiene proyectada la cofradía hacer uno nuevo que, en una primera fase, podría estar ya ejecutado para el Domingo de Ramos de 2016.
Se iría así el que es el paso más antiguo de cuantos procesionan en nuestra Semana Santa, ya que aunque la hermandad del Cautivo lo adquiría hace unas décadas, el paso fue realizado para la cofradía del pueblo sevillano de Salteras hace ya más de un siglo, en 1908.
Por su parte, el paso de palio se ponía en la calle bellamente exornado con flor blanca, sobre todo claveles.
Lucía la dolorosa su manto ya totalmente restaurado, trabajo que se hacía en los pasos meses y que en la Semana Santa de 2014 no estuvo finalizado, por lo que salió a la calle la Virgen de la Encarnación con un manto blanco.
También se estrenaba la restauración de los brazos de cola del paso de palio, trabajo realizado en los talleres de Alberto Quirós.
Año tras año la Semana Santa tiene su aldabonazo especial en el Santuario del Perpetuo Socorro con el rirual de la llave.
Es el comienzo de unos días únicos en los que Granada muestra sus mejores galas
LA BORRIQUILLA
En el Perpetuo Socorro se produjo una de esas imágenes únicas de la Semana Santa de Granada, fue el justo momento en el que el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, golpeó con la llave simbólica con la que se abre la Semana Santa la puerta para abrir definitivamente ocho días de pasión.
Dentro oración con las puertas cerradas
La salida, todo un ejemplo de cortejo, emoción y organización, pudo ser la última próxima a San Juan de Dios para, probablemente, regresar el próximo año a la que es su sede canónica.
La Borriquilla ya imagina cómo serán las tardes de Domingo de Ramos en su barrio, llegando hasta San Andrés en plena calle Elvira, en donde los sentimientos estuvieron presentes al paso de las dos imágenes titulares tras atravesar la ‘puerta del cielo’ que da entrada a la calle.
Ya sea vestidos de hebreos en La Borriquilla o tocando el tambor en una banda, vistan de monaguillos o de nazarenos, los niños esperan con especial ilusión la llegada de la Semana Santa.
Si hay un día especial para ellos es, sin lugar a dudas, el del Domingo de Ramos.
La primera cofradía del barrio del Realejo, la de la Santa Cena, volvió a ponerse ayer en la calle con la expectación que cada año su salida supone.
Centenares de personas llenaron la Plaza de Santo Domingo para ver el trabajo costalero, medido y preciso, con el que las cuadrillas de la hermandad salvan las dificultades de la puerta del templo.
El paso de misterio lo hacía a los acordes de ‘Amor de Madre’, interpretados por la banda de Cornetas y Tambores Jesús del Gran Poder, que es la que desde hace ya algunos años acompaña a la corporación cada Domingo de Ramos.
El paso de misterio despertó la admiración y el aplauso del público a lo largo de todo su recorrido, lo mismo que pasaba con el palio, siendo José Manuel Rodríguez el capataz general de la cofradía.
Con la salida de la Santa Cena se llenó del sabor cofrade estos días las calles del barrio del Realejo, uno de los que mayor protagonismo tiene durante toda la semana.
Las calles Pavaneras, Santa Escolástica o San Matías fueron un reguero de gente para contemplar este cortejo procesional, en el que tal vez se siga necesitando mayor participación de hermanos vistiendo la túnica nazarena.
Han pasado ya 75 años desde la bendición de la Virgen de la Victoria y su incorporación a la hermandad de la Santa Cena de Granada, a la que se le quedó pequeña la plaza de Santo Domingo para ver la salida de la ‘novia’ del Realejo y el grandioso paso de misterio.
Entre las filas de los mismos aparecían representaciones de las cofradías de la Esperanza y el Santo Sepulcro, estando el Ayuntamiento representado por al edil María Francés vistiendo bella mantilla negra delante del paso de palio de María Santísima de la Victoria, que a los sones de la marcha ‘Campanilleros’ llegó a la tribuna oficial de la calle Ganivet.
Ya en la Plaza de las Pasiegas se rezaba la estación penitencial, en compañía del arzobispo de Granada Francisco Javier Martínez. Hasta allí llegaba el cortejo tras recorrer unas calles de la carrera oficial llenísimas de gente, y es que otro año más una de las notas que han caracterizado a la jornada del Domingo de Ramos ha sido, precisamente el gran número de público que llenó todas las calles de la ciudad.